Para hacerle frente al mundo laboral actual y al que se viene en el futuro, hay que fomentar las competencias y habilidades que la era digital exige.

El 81% de los CEOs buscarán una gama más amplia de habilidades a la hora de contratar personal, a diferencia de lo que hacían en el pasado, de acuerdo con la consultora PwC. Las habilidades de tecnología son muy demandadas, ya que tres cuartas partes de los líderes empresariales creen que integrar las tecnologías digitales en toda la organización es esencial para el éxito.

La tecnología se apodera de los lugares de trabajo y vemos sectores enteros digitalizando sus modelos de negocio, sin embargo, las personas siempre serán las que hagan la diferencia entre tener éxito o fracasar. Contar con los colaboradores adecuados es esencial. Esto no solo significa tener personas con habilidades digitales, lo cual es importante, sino contar con personas que piensan de manera innovadora, que puedan adaptarse y que dan a la empresa una ventaja competitiva.

La principales competencias que debemos tener a futuro son:

1. Pensamiento crítico

En cualquier trabajo, tenemos que tomar decisiones, evaluar ideas y contribuir en el brainstorming. La solución de problemas es la base de varios puestos de trabajo, por lo que saber cómo pensar es mejor que saber qué pensar. El pensamiento crítico es una facultad superior que no puede ser codificada por una máquina, por eso se demandan habilidades sensoriales que ayudan a crear una visión única y crítica para la toma de decisiones.

2. Inteligencia social

Es importante tener la capacidad para conectar con los demás directa y profundamente para detectar y estimular reacciones e interacciones deseadas. Las empresas valoran a los profesionales que evalúan rápidamente las emociones de quienes los rodean y adaptan sus palabras, el tono y sus gestos.

3. Pensamiento innovador y adaptativo

Contar con la habilidad de pensamiento para dar con soluciones y respuestas más allá de lo rutinario o de lo que marcan las reglas. Los trabajos donde habrá más demanda serán aquellos que requieran de una capacidad de adaptación a la situación e innovación.

4. Competencia intercultural

En un mundo globalmente conectado, además de dominar varios idiomas, si buscás trabajar en distintos entornos culturales necesitas una gran capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes y ser capaz de detectar y responder a los nuevos contextos. El éxito de quien trabaja en entornos diversos es gracias a su capacidad para identificar los puntos en común (objetivos, prioridades, valores, etcétera) y que le permiten construir relaciones y trabajar en equipo de forma eficaz.

5. Dominio del “Big Data”

Al igual que lo hace una computadora, es imprescindible contar con la capacidad para traducir grandes cantidades de datos abstractos y comprenderlos. Además de los datos, las simulaciones también son importantes cuando aparecen en la toma de decisiones. Los datos no son infalibles, son aproximaciones a la realidad. Y cuando hay ausencia de datos, las empresas valoran a los trabajadores que no se paralizan ante la falta de un algoritmo que oriente su toma de decisiones.

6. Comunicación mediática

Hay que estar preparado para desarrollar y evaluar contenido que podés encontrar en los distintos canales de comunicación y utilizarlo como un elemento de persuasión. En la actualidad, quienes guían e influyen en la vida social y laboral son las redes sociales, los videos, blogs y podcast. Por lo que tenés que saber evaluar el contenido de los vídeos de la misma manera que analizas un documento escrito o una presentación.

7. Combinar varias disciplinas

Muchos de los problemas globales de hoy son demasiado complejos para ser resueltos por una disciplina especializada, por lo que requieren soluciones que combinen varias disciplinas. El siglo 20 se caracterizó por la especialización, y en este siglo, el enfoque multidisciplinario será el protagonista. Eso se ve en la aparición de nuevas áreas de estudio, como la nanotecnología, que combina la biología molecular, bioquímica, química de proteínas y otras especialidades.

8. Mentalidad creativa

Como el mundo está expuesto a datos, las empresas necesitan colaboradores que representen y desarrollen métodos de trabajo enfocados a los resultados. Aunque también el entorno laboral influye e impacta en el logro de objetivos, por lo que los nuevos profesionales tienen que ser capaces de diseñar ambientes que ayuden a la obtención de resultados. Así, el trabajador del futuro debe ser un experto en reconocer el tipo de pensamiento que requiere la realización de distintas tareas, y hacer ajustes en el espacio de trabajo para mejorar el rendimiento.

9. Gestión del conocimiento

Las organizaciones y los trabajadores solo podrán sacar ventaja de la afluencia masiva de datos si son capaces de filtrarla con eficacia y centrarse en lo importante. Si se quiere ser eficaz, hay que desarrollar la habilidad de estructurar, clasificar y etiquetar la información para sobresalir del ruido que todo ello genera.

10. Colaboración virtual

Debido a la utilización de equipos virtuales, se debe desarrollar la capacidad de trabajar de forma productiva individualmente, y demostrar que se está presente y se participa en las decisiones. Como líder de un equipo virtual, debes desarrollar estrategias para involucrar y motivar a un equipo disperso en diferentes países o lugares. El espacio virtual se va a transformar en un espacio social, ya que no importa el lugar en donde esté cada persona, todos están presentes y disponibles y son capaces de concentrarse en su propia actividad estén en donde estén.

 

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