Mucho se habla sobre la generación millennial, pero la realidad marca que las empresas deben estar preparadas para la llegada al mundo laboral de la generación Centennial o “Z”, la silenciosa sucesora que amenaza con cambiar de forma dramática la sociedad.

Esta generación, que representa al 25% de los argentinos, nació entre 1997 y 2004, y debe su nombre al cambio de siglo. Ya inició su ingreso a la fuerza laboral y seguirá copando terreno en lo sucesivo.

Para el 2020 los millennials serán alrededor del 50% de la fuerza laboral, mientras que gran parte de la mitad restante estará compuesta por sus sucesores.

Asimismo, la generación Z será responsable del 40% del consumo global en la próxima década. Es por este motivo que es importante tener en cuenta su comportamiento financiero.

De acuerdo al estudio “Generación Z: El último salto generacional”, publicado por el World Economic Forum, las principales preocupaciones de los centennials son: no encontrar un empleo acorde a su personalidad, no tener oportunidades de crecimiento profesional y no alcanzar las metas que se propongan a lo largo de su carrera.

Además, las nuevas generaciones serán protagonistas de la llamada «gig economy«, es decir, el advenimiento de nuevas modalidades de trabajo esporádicos y específicos a una tarea.

Si bien los millennials impulsaron el home office, sin embargo, la generación Z no se conforma con eso, buscará iniciativas donde pueda emplearse por proyecto, lo que obliga a formalizar modelos de contratación, replantear esquemas de pago, establecer métodos de entrenamiento nuevos, retarnos como empresas para aplicar la flexibilidad y la personalización a otros niveles.

Vale subrayar además el pragmatismo de los centennials. La coyuntura económica y los errores financieros de la generación anterior hicieron de sus hábitos ahorrativos un aspecto fundamental para el cumplimiento de sus propósitos.

Por otro lado, de acuerdo con un informe de Rave Reviews, el 75% de los centennials cree que la universidad no es el único camino para una buena educación. Entre las carreras más elegidas, el 39% se orienta a la salud, el 20% a la ciencia, el 18% a la biología y el 17% a los negocios.

En cuanto al empleo, están predispuestos a esforzarse para obtener ingresos estables. El 75% podría mudarse a otra ciudad por una buena oferta de trabajo, el 58% aceptaría trabajar de noche o los fines de semana y el 78% ya realizó una pasantía.

Además, demuestra estar interesada en ganar ingresos extra. El 77% realiza trabajos freelance, al margen de su empleo para conseguir un poco más de dinero. Incluso, el 35% dice que ya tiene su propio emprendimiento o planea tener uno.

En este sentido, las organizaciones deben llevar adelante distintas prácticas para lograr captar la atención de los centennials:

  • Utilizar la tecnología para la atracción y retención, sin perder de vista la mejora de su branding employer; es decir, su poder de marca empleadora.
  • Al ser una generación acostumbrada a la diversidad en todos sus frentes (sociales, culturales, etc.), buscará estas características en sus posibles equipos de trabajo. Al respecto, se debe mejorar la inclusión e impulsarla dentro de la estructura corporativa.
  • Se dice que la generación Z es más realista que sus antecesoras; menos soñadora. Esto implica que entienden todo lo que deben hacer para progresar en sus carreras. Por ello, las empresas deben entender como garantizar actualización continua de conocimientos y participar en su desarrollo, sin imponer un plan preestablecido.

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