Blockchain no es solo una palabra de moda para el ámbito de la tecnología. Por el contrario, está considerado uno de los avances con mayor capacidad de impacto dentro de las empresas.

Las cadenas de bloques dejaron de ser un actor secundario dentro del universo de las criptomonedas, para pasar a ser una solución sumamente útil para la seguridad en transacciones y todos aquellos que involucre a más de un actor en una operación.

Lo que viene

Las perspectivas, en ese sentido, son más que auspiciosas. De acuerdo a un reciente informe llevado adelante por la firma de análisis IDC, en 2019 el 60% de las entidades bancarias europeas incorporará blockchain de manera natural dentro de una o varias operativas financieras.

Además, en 2020, el 20% de las transacciones globales incorporarán algún tipo de blockchain.

Un camino complejo

Desde ya, su adopción no está exenta de obstáculos. Se trata de una tecnología compleja, dificil de comprender para muchos de los encargados de tomar decisiones en las empresas.

Incluso, según IDC, “el propio modelo genera una inflexibilidad que tiene que evolucionar y una escalabilidad limitada. Además, se enfrenta a una dudosa reputación, especialmente en el gran público, porque está asociada a bitcoin y las criptomonedas. Por último, aún no hay una regulación específica, aunque se prevé que la habrá”.

Privado versus público

Otro desafío importante será la homogeneidad entre las propuestas privadas y públicas de Blockchain, hoy en día las dos grandes ramas por las que se expande este concepto.

A medida que se almacenan más datos y transacciones, tanto en blockchain con permiso (privado) como sin permiso (público), está claro que existe una creciente necesidad de una total interoperabilidad entre ellos.

Actualmente ya existen algunas soluciones iniciales disponibles, pero se espera que en 2019 se lancen aplicaciones más descentralizadas, además de una integración más fácil con los sistemas empresariales existentes.

¿Cripto IA?

Otra tendencia para el año que acaba de comenzar es la mayor injerencia de la Inteligencia Artificial en el aprovechamiento de Blockchain.

La IA comenzará a aportar un valor mejorado a este proceso, al permitir un nuevo tipo de contrato y flujo de trabajo autoajustable. Además, los sistemas inteligentes comenzarán a aplicarse para preparar, administrar y hacer cumplir automáticamente elementos de smart contracts.

De todas maneras, vale aclarar que la inteligencia artificial -al menos por el momento- no podrá crear y gestionar actualizaciones y lanzamientos de códigos de contratos inteligentes para aplicar principios como la intención, la imparcialidad, la eficiencia y el crecimiento.

Según Fujitsu, otra de las grandes impulsoras de las plataformas de cadenas de bloques en Asia, la mayor atención que están brindando los clientes corporativos y gubernamentales está causando una aceleración en el desarrollo de estas tecnologías.

Esto, aseguró, hace que la resiliencia y la disponibilidad empresarial de las plataformas sea significativamente mayor de lo que eran a principios de 2018.

Para la firma, “gestionar la confianza también significa poder creer en la plataforma en la que se está ejecutando, independientemente de que sea parcial o totalmente descentralizada, privada o pública”.

Mercado local y futuro

Las soluciones son cada vez más variadas y las implementaciones, cada vez más interesantes. Incluso en Argentina, el uso que se le da a las soluciones basadas en Blockchain es sumamente original: a fines de 2018 se firmó el primer contrato de compraventa de un inmueble respaldado con cadenas de bloques, y una startup local, Agreemarket, lanzó un mercado online de commodities agrícolas que respalda todas sus operaciones en esta tecnología.

Así, solo queda esperar a las innovaciones que llegarán a lo largo de 2019. Desde ya, no serán pocas.

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