¿Hace cuánto no cambiamos la clave de nuestro correo electrónico?, ¿qué tan segura es la clave que manejamos actualmente?, son las dos preguntas que deberíamos hacernos en este tiempo dónde la mayoría de la información personal, archivos, recuerdos y secretos son subidos por los usuarios a todas sus redes sociales, plataformas y servidores en la nube.

Ante la necesidad de comenzar a ser más cuidadosos con la información que revelamos en plataformas y la forma cómo la protegemos, les presentamos una serie de recomendaciones para mejorar su gestión de claves.

1. No usar claves como 123456 o qwerty.

Expertos en ciberseguridad también llaman a evitar el uso de nombres o información que usted podría haber compartido con antelación a través de sus redes sociales como el nombre de sus hijos, su lugar de residencia, o su lugar de trabajo.

Tampoco usar ‘Juan1984’ ó ‘River2018’, si bien cumpliría con la recomendación de usar letras mayúsculas y minúsculas, así como números, podría resultar fácil de descifrar para los delincuentes.
2. Si al reciclado, pero NO cuando se trata de claves

¿Les parece correcto usar la misma llave para la oficina, el auto y la casa?. Una situación similar sucede si usamos la misma clave para el mail, para Facebook y para Instagram. Si alguien nos quiere robar, con una clave, tendrá acceso a todo.

3. ¿Cuál es la cantidad de caracteres ideal?

Aunque por lo general la extensión de contraseñas es de 8 caracteres, los expertos cifran la extensión perfecta un número entre 12 y 20 caracteres, señalándola como una extensión prudente y que representaría una complejidad “media” para recordar. Pero para no complicarnos la vida, siempre se dice que lo mejor es combinar palabras, pueden ser nombres propios con ciudades, o alimentos, o lo que nos sea más simple para tener presente. Tambiés sería idea reemplazar letras por números como A por 4, E por 3 o I por 1.

4. ¿Cada cuánto debemos cambiarla?

Aunque si bien lo ideal es cambiar las claves dada 3 meses, también muchos expertos afirman que es mejor tener una clave realmente seguro y que sea de difícil acceso antes que ir variando las claves constantemente. Pero si trabajamos en equipo, y hay herramientas que usan todos constantemente, es mejor cambiarla con regularidad. Y tener dentro del To do list semanal, esa tarea.

5. Chequear la confiabilidad de los equipos.

Salvo que sea necesario, no abrir nuestras cuentas en equipos que no sean nuestros. No es por desconfiar de la persona que nos presta o cede el equipo, sino que no sabemos quién puede tener interés en hacerse de esa info.

 

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